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Lo que fuimos armando desde el primer afiche pegado en una pared de San Lorenzo

Un cuaderno con nombres

Antes de que existiera el catálogo, todo pasaba por un cuaderno de tapas duras donde anotábamos quién hacía monólogos, quién tenía número de clown y quién podía improvisar con dos horas de aviso. Ese cuaderno fue el primer borrador de las fichas que hoy se leen en el sitio.

La decisión de mostrar los datos incómodos

Durante un tiempo evitamos publicar los requerimientos técnicos porque parecían un freno. Después entendimos lo contrario: saber de antemano que un número necesita dos metros de fondo o un punto de luz frontal ahorra llamadas, enojos y funciones a medio armar. Desde entonces el rider va visible, sin adornos.

Fotos en blanco y negro, siempre

Probamos galerías a color y no funcionaban. El blanco y negro deja ver la cara del intérprete, la posición del cuerpo, el gesto real sobre la tabla del escenario. Es lo que un organizador mira cuando quiere imaginar cómo entraría ese número en su sala.

Grillas de dos o tres números

Los pedidos más frecuentes no eran de un solo show, sino de una noche completa. Empezamos a combinar perfiles por duración, idioma y rango de público para que una cena de empresa o un festival barrial tuvieran un cierre con ritmo y no una suma de bloques sueltos.

Cobertura que se fue corriendo

Arrancamos con salas del centro de Asunción y fuimos sumando plazas, patios vecinales y centros culturales de Gran Asunción. Cada zona nueva obligó a revisar traslados, horarios de montaje y qué se puede sostener realmente cuando la función es al aire libre.

Elencos que siguen respondiendo

La prueba de que el catálogo sirve no es la cantidad de fichas cargadas, sino cuántos elencos contestan el mensaje la misma semana. Ese detalle, más que cualquier número, es el que sostiene la confianza de quien organiza.

Seis etapas, un mismo criterio: que la información sirva antes de subir al escenario

Por qué existe Dumb Show

Este catálogo nació de una incomodidad concreta: armar una noche de humor en Asunción solía depender de contactos sueltos, mensajes cruzados y promesas que después no coincidían con lo que llegaba al escenario. Reunimos elencos de teatro cómico, monólogos, clown, improvisación y variedades en un mismo lugar para que quien organiza pueda leer la letra chica antes de decidir: cuánto dura el número, qué necesita de sonido e iluminación, cómo es el rider, para qué rango de público funciona y en qué idioma se presenta.

La idea es simple. Que un cumpleaños, una cena de empresa, un festival barrial o una sala cultural no dependan de la suerte. Cada ficha muestra datos verificables y deja claro qué se puede esperar del elenco y qué no. Nada de promesas vagas ni de descripciones infladas: si un formato pide un escenario elevado, lo dice; si el show se sostiene con un micrófono y una silla, también. Así el organizador compara, arma una grilla de dos o tres números y sabe de antemano cómo va a sonar la noche.

El efecto que buscamos es concreto: que la risa llegue sin sorpresas logísticas, que el público se vaya con algo real y que el trabajo de los elencos se valore por lo que hacen en escena. Por eso la información es precisa, comparable y está pensada tanto para quien contrata por primera vez como para quien ya organiza eventos culturales con regularidad.

Ver cómo se verifica cada ficha
Dumb Show inside

Quiénes sostienen la cartelera de Dumb Show

Antes de escribir al elenco: cómo funciona el contacto en Dumb Show

Cada ficha de artista ya trae los datos técnicos y logísticos que un organizador necesita. Lo que sigue es cómo se canaliza la consulta, cuánto suele demorar la respuesta y qué conviene tener a mano antes de apretar enviar.

Consulta directa al elenco

El correo info@dumb-show.com llega al equipo que arma el catálogo y desde ahí se deriva a la compañía correspondiente. Sirve para pedir disponibilidad por temporada, confirmar zona de cobertura o chequear si el formato encaja con el espacio que tenés. Si la duda es sobre una ficha puntual, conviene citar el nombre del espectáculo y la fecha tentativa: así la respuesta llega con menos idas y vueltas.

Teléfono para casos con fecha encima

Cuando la función es en pocos días o hay que resolver condiciones de traslado dentro de Asunción y Gran Asunción, el +595 938 340 363 es más rápido que el correo. Se atiende en horario comercial y fuera de ese rango queda registro para responder al día siguiente. No es una línea de venta: es el mismo canal de coordinación que usan los elencos para confirmar rider de escenario y requerimientos de sonido e iluminación.

Plazos de respuesta y qué mandar

Las consultas por correo se contestan dentro de las veinticuatro horas hábiles. Los pedidos con fecha confirmada y datos completos suelen resolverse el mismo día. Para que la respuesta sea útil, incluí tipo de evento, cantidad estimada de público, rango de edad, si hay escenario elevado y si el lugar cuenta con punto de corriente. Con eso se puede evaluar compatibilidad sin promesas vagas.

Dónde está la sede de coordinación

El equipo trabaja desde Lucerito, San Lorenzo, Departamento de Central, 111460, Paraguay. No es una sala de funciones: es el punto donde se centraliza la información de cada compañía y se ordena la grilla cuando un organizador combina dos o tres números en una misma noche. Las visitas se coordinan previamente por correo o teléfono.

Si tu duda es sobre cómo leer una ficha, qué significa el rider o cómo comparar duraciones entre artistas, la respuesta ya está escrita en la sección de recursos. Y si preferís ver el detalle completo de un espectáculo antes de escribir, podés revisar las fichas publicadas en contacto o volver a la página de inicio para filtrar por tipo de humor.